Autor: Pyramid Seeds • Team ⏱ Tiempo de lectura: 7 minutos | Actualizado: junio de 2026
Feminizadas, regulares, autoflorecientes y de floración rápida (fast) son las cuatro grandes familias de semillas de cannabis, y elegir bien marca la diferencia entre un cultivo cómodo y uno lleno de sorpresas. En esta guía verás qué es cada tipo, en qué se diferencian y para qué perfil de cultivador encaja cada uno.
Si ya tienes claro tu caso concreto y solo quieres saber cuál comprar, salta directamente a nuestra guía de decisión por situación. Si prefieres entender primero las diferencias de fondo, sigue leyendo.
¿Qué significan los tipos de semillas?
El tipo no es lo mismo que la variedad. La variedad es la genética (Tutankhamon, Northern Lights, etc.); el tipo describe cómo se comporta la planta.
El tipo de una semilla no describe su genética, sino tres cosas que determinan cómo se comporta la planta en el cultivo: qué sexo tendrá, qué dispara su floración y cuánto tarda en estar lista. Esas tres variables son precisamente las que separan a las feminizadas, regulares, autoflorecientes y fast. La tabla resume el panorama; debajo desarrollamos cada tipo en detalle.
| Tipo | Sexo de las plantas | Fotoperiodo o automática | Tiempo hasta la cosecha | Ideal para |
|---|---|---|---|---|
| Feminizadas | Solo hembras (99 %+) | Fotoperiodo | 13–20 semanas | Máxima producción y control del calendario |
| Regulares | ~50 % hembra / 50 % macho | Fotoperiodo | 13–20 semanas | Cría, selección de fenotipos, conservar genética |
| Autoflorecientes | Solo hembras (casi siempre feminizadas) | Automática (por edad) | 10–13 semanas | Sencillez, rapidez, poco espacio, temporadas cortas |
| Fast (floración rápida) | Solo hembras | Fotoperiodo (ciclo acortado) | 2–3 semanas menos que una fem estándar | Acabar antes manteniendo el control del fotoperiodo |
Semillas feminizadas
El tipo más extendido y un punto de partida sólido para la mayoría de cultivadores.
Las semillas feminizadas están seleccionadas para producir casi exclusivamente plantas hembra, las únicas que generan los cogollos ricos en resina. En la práctica eliminan el paso de identificar y retirar machos, así que aprovechas todo el espacio de cultivo. Son fotoperiódicas: florecen cuando las horas de luz disminuyen —de forma natural en exterior, o al cambiar a 12/12 en interior—, lo que te da control total sobre cuándo empieza la floración y, con ello, sobre el tamaño final de la planta y la producción.

Máxima producción y control del cultivo, sin preocuparte por los machos.
Semillas regulares
Las semillas originales: producen machos y hembras, imprescindibles para criar.
Las semillas regulares producen plantas macho y hembra en una proporción aproximada de 50/50. Para quien solo busca cogollos, los machos son un inconveniente; pero para criar son esenciales, porque aportan el polen necesario para crear cruces nuevos. También son la base de la caza de fenotipos (pheno-hunting) —cultivar un lote amplio y seleccionar la mejor planta como madre para futuros esquejes— y, a menudo, la única forma en que se conservan las genéticas clásicas o de coleccionista.

La base para proyectos de cría, selección de fenotipos y conservación de genéticas.
Semillas autoflorecientes
Florecen solas por edad, sin gestionar horarios de luz. La opción más sencilla y rápida.
Las autoflorecientes florecen solas al alcanzar cierta edad, sin depender del fotoperiodo. Eso elimina la gestión de horarios de luz y permite sembrarlas más tarde o incluso lograr varias cosechas por temporada. La inmensa mayoría son además feminizadas, así que tampoco hay que preocuparse por el sexo. A cambio, suelen ser plantas más pequeñas y menos indulgentes: los errores de las primeras semanas no se corrigen alargando el crecimiento, como sí ocurre con una fotoperiódica. Su rapidez y sencillez las hacen ideales para quien empieza, para espacios reducidos y para climas con verano corto.

El acceso más fácil al cultivo: sin horarios de luz y cosecha en unos dos meses y medio.
Semillas fast (floración rápida)
Fotoperiódicas con la floración acortada: el tamaño de una fem, pero antes.
Las semillas fast (o de floración rápida) son fotoperiódicas feminizadas con una fase de floración acortada: terminan unas 2–3 semanas antes que la versión estándar de la misma genética. No son autoflorecientes —siguen necesitando el cambio de luz, o el acortamiento natural de los días en exterior, para florecer—, pero combinan el punto fuerte de las fotoperiódicas (tamaño y producción) con un final más temprano. Son una opción excelente para el cultivo en exterior en zonas donde el otoño llega pronto, porque permiten cosechar antes de las primeras lluvias y heladas.

Plantas grandes y productivas, listas antes de que llegue el mal tiempo.
¿Qué tipo de semilla elegir?
No hay un tipo mejor en abstracto: depende de tu experiencia, tu espacio y tu objetivo.
- Empiezas a cultivar: las autoflorecientes son el camino más sencillo hasta tu primera cosecha.
- Buscas máxima producción con control: las feminizadas fotoperiódicas aprovechan todo el espacio y el calendario.
- Cultivas en exterior con temporada corta: las fast terminan 2–3 semanas antes que una fem estándar, manteniendo el fotoperiodo.
- Te interesa la cría o el pheno-hunting: las regulares son el único tipo que te da plantas macho para trabajar.
Elijas el tipo que elijas, el adecuado depende de tu espacio, tu clima y lo que buscas del cultivo, no de cuál es «el mejor» en general.
Te damos el desglose escenario por escenario: la mejor opción para principiantes, cultivadores de exterior, criadores y para quien busca la cosecha más rápida posible.
Para la mayoría de principiantes, las semillas autoflorecientes son la opción más cómoda: florecen solas por edad, sin necesidad de gestionar horarios de luz, y casi todas son feminizadas, así que no hay que identificar ni retirar machos. El ciclo completo, de semilla a cosecha, suele rondar los 70–90 días, lo que las convierte en un primer cultivo rápido y poco exigente.
En su gran mayoría, sí. Hoy casi todas las semillas autoflorecientes del mercado son también feminizadas, por lo que producen únicamente plantas hembra. Aun así conviene comprobarlo en la ficha de cada variedad, ya que existen autoflorecientes regulares pensadas para la cría.
Las semillas fast son fotoperiódicas: necesitan el cambio en las horas de luz —o el acortamiento natural de los días en exterior— para florecer, igual que una feminizada estándar, pero terminan unas 2–3 semanas antes. Las autoflorecientes, en cambio, florecen automáticamente por la edad de la planta, sin depender de la luz. Ambas acaban relativamente rápido, pero el mecanismo es distinto.

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